Socorro para una madre

16 Abr

Tenía diez años pero jamás he podido olvidar la primera crisis de tetania que sufrió mi madre. No fuimos advertidos por el cirujano y aquella horrible situación nos sorprendió a todos en la familia; creí que la perdía. A mi mamá producto de una negligencia médica, durante una operación de tiroides le fueron extirpadas innecesariamente las cuatro glándulas paratiroides, encargadas de producir calcio en el organismo. Terminó siendo jubilada poco tiempo después y desde entonces ha vivido en peligro permanente. Durante los primeros años la atención médica no fue la adecuada y aunque encontramos los especialistas idóneos han surgido graves problemas. Debido al deterioro por la ingestión de 21 pastillas al día, que suplen la ausencia del calcio en su cuerpo, los médicos le han indicado Calcio Zandos o Ídeos; porque estas tabletas al ser efervescentes o masticables favorecen una mejor absorción. Además forma parte de su tratamiento la Levotiroxina Sódica, que no puede ser oral, sino para inyectarla.
En Cuba, no existen las demandas judiciales para la indemnización correspondiente ante hechos de este tipo. En el hospital por resolución ministerial deberían garantizarse los medicamentos sin embargo escasean y suelen estar en falta. De no ser por personas generosas en ocasiones desconocidas, no quisiera imaginar las consecuencias. La ausencia de calcio en el organismo provoca la muerte del individuo. Mi madre sin otra alternativa, tiene que romper el ámpula de gluconato de calcio para beberla diluida en un vaso de agua con azúcar; cuando está indicada exclusivamente para la vía endovenosa. Por estos días, otra vez llevamos tiempo sin poder adquirir sus tabletas de calcio, también la Levotiroxina Sódica inyectable y desconocemos hasta cuando esta irregularidad permanezca. Nuevamente sufrimos la falta de sus medicamentos, que no son para aliviar un dolor de cabeza, sino para preservarle la vida.
El ocho de marzo cuando se celebra el día de la mujer, mami pudiera ser condecorada por sobreviviente; solo la oración alivia el pánico al que estamos condenados. ¿Algún día Tania Saavedra Rodríguez podría abandonar la zozobra cotidiana debido a la inestabilidad en el suministro de sus medicamentos? Desde la calle 33, en el No 8230, del pueblo La Salud; municipio Quivicán; Provincia Mayabeque; mi madre amanece todos los días deseando que algo imprescindible: tener garantizado sin interrupciones su tratamiento permanente; le permita vivir en paz.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: