Petra la madre

15 Sep

Petra siendo muy joven tuvo su primer hijo. No tiene FE: familiares en el exterior; así que nadie le envió la canastilla. Por suerte, junto a su esposo, en aquel momento crío algunos cerdos y con su venta pudo comprar gran parte de lo necesario para el bebé. Además vecinos y amistades sacaron del closet varias ropitas guardadas, las cuales lavó y dejó como nueva.

 

A los siete años su hijo, según las autoridades, ya no necesitaba beber leche; por consiguiente como al resto de los que arriban a esa edad, perdió el privilegio de comprar ese producto mediante la libreta de racionamiento. Desde que el niño inició la edad escolar y antes de comenzar el curso, parece una loca buscando cómo adquirir los uniformes. Aunque son obligatorios, el estado que es el único que los produce, sólo le vende uno o dos para todo el curso. El año pasado una vecina le regaló un uniforme que le sobraba, porque la prima desde Miami les envío todos, hasta las pañoletas de pionero.

 

Petra es una gran luchadora, que sin contar con remesas, pone en la mesa de su hijo el plato de comida, y siempre logra inventarle algo para que desayune antes de salir hacia la escuela. El “niño”, casi adolescente, ya exige ropa y zapatos para ir a la discofiñe: discoteca para los menores con la misma música de los adultos. Petra continúa con la cría de cerdos y los vende cuando están cebados. También revende ropa de mala calidad, pero que la gente compra. Suele ganarse uno o dos dólares en cada pieza. “Meroliquea” con cuanto aparezca: ají, ajo, aceite, libritas de azúcar. También prepara papas rellenas, croquetas; compartiendo esos “quehaceres” con su trabajo de oficina cuyo explotador, perdón, “empleador”, es el estado. El sueldo no le alcanza; pero al menos cuando llegue a los sesenta y se tenga que jubilar, pudiera cobrar algo de pensión. Debería alcanzarle para comprar los productos de la libreta de racionamiento.

 

Tiene suerte su hijo es varón. Si llega a ser una muchacha, desde hace rato andaría luchando los miles de pesos que le cuesta la celebración de los 15 años, esa tradición convertida hoy en espacio para llenar la barriga y ostentar quién pudo gastarse más dinero. No obstante, lamentablemente, su hijo tiene un delito que pagar a la sociedad: llegará a los dieciocho años, es varón, cubano y vive en Cuba; por consiguiente tiene que pasar dos años de servicio militar obligatorio. Petra le insiste que se presente a las pruebas de ingreso a la universidad y opte por alguna carrera, cualquiera, gracias a eso pasaría solamente un año en el servicio militar. Su hijo siempre le responde igual:

-¿La universidad para qué? Observa a tu alrededor mami: Justino el que vende carne de cerdo, Padrito el chapistero, Felo el camionero, todos con negocios “ilegales” ¿Viste cómo viven? Ahora revísate tú, licenciada. Pon atención al resto de los universitarios en el barrio. ¡Mami no voy a la universidad!-

 

Petra anda buscando contactar algún profesional de la psicología o psiquiatría, porque conoce a una amiga que pudo hacerse de un historial médico y al hijo le dieron la baja  del servicio militar, declarándolo no apto. Existe otra solución: redactar una carta donde su hijo declare que es homosexual y recopile algunas firmas de personas “integradas” que lo apoyen; pero ella, ni su hijo, están en disposición de hacerlo. Hasta el momento, el niño no habla de emigrar; por suerte, al menos con eso tiene tranquilidad.

 

Petra en el día de las madres no podrá descansar, ¿quién llevaría el plato a la mesa? Su hijo continuará asistiendo tempranito a la escuela y en los matutinos diarios, como el resto de los estudiantes, gritará: ¡Pioneros por el comunismo! ¡Seremos como el Ché!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: