Las dictaduras emergentes y los silencios cómplices

América Latina está siendo agredida nuevamente por dictadores emergentes que intentan consagrarse a tan dañino empeño. Estos personajes aprovechan los derechos que les otorga la democracia para acceder al poder, valiéndose de un cúmulo de estrategias donde las mentiras son base fundamental. Al llegar al gobierno, arrecian con un tsunami antidemocrático destruyendo las instituciones y violando los derechos fundamentales, inherentes, innatos e indivisibles de los seres humanos. Con tales acciones buscan perpetuarse en el poder. Son ejemplos claros: Rafael Correa, Evo Morales, Daniel Ortega, el fallecido Hugo Chávez y su sucesor en el “trono” Nicolás Maduro. Todos estos enemigos de la democracia, levantan la bandera ideológica del marxismo- leninismo: un arma para la destrucción masiva de los pueblos que arrasa con la democracia y las naciones, dejando a estas últimas desbastadas: material y espiritualmente.

 Existe otra visión latinoamericana igualmente marxista pero con matices distintos. Tal versión apoya plenamente a la familia Castro y los dictadores emergentes en la región. Quizás admiran tanto a esos cabecillas porque están haciendo lo que ellos aún no se atreven hacer, o al menos no de la misma manera. En Argentina, por ejemplo, Cristina Fernández y el Kichnerismo se disfrazan un poquito, accionan algo distinto, pero son harina del mismo costal. Por otra parte, continúa recordándose el escándalo provocado por el video de Lula da Silva, apoyando públicamente y en plena campaña electoral a Nicolás Maduro, e incitando a los venezolanos para que votaran por el sucesor del régimen Chavista. Sin embargo, vergonzosamente, hubo silencio ante semejante injerencia. También el propio Lula anteriormente llamó delincuentes comunes a los presos políticos cubanos, incluyendo al obrero Orlando Zapata Tamayo: pacífico opositor fallecido durante una huelga de hambre. Pudo causar hasta risa, que al explotar acusaciones de corrupción en funcionarios y políticos del PT, allegados a Lula, se afirmara que este señor desconocía sobre los sobornos a diputados en Brasil para que aprobaran las propuestas de su gobierno y partido.

 Por su parte, Dilma Rouseff no se pronuncia jamás ante la represión y violaciones a los derechos humanos en Cuba, Venezuela; los ataques a la libertad de prensa y expresión de Rafael Correa, Daniel Ortega y Evo Morales. Al igual que Pepe Mújica en Uruguay; la actual presidente de Chile: Michel Bachelet, desde su primer mandato ha hecho silencio ante las acciones antidemocráticas de los cabecillas neocomunistas en la región. Increíblemente la “amnesia” de Rouseff y Bachelet hace que olviden su propia historia, pues ambas fueron víctimas de dictaduras. Lamentablemente Lula Da Silva, su protegida Dilma y Bachelet hacen lucir pigmeos diplomáticos a sus grandes países.

Los cabecillas neocomunistas aferrados al poder en Latinoamérica se consideran así mismos como dioses – yo diría diablos- Son una tenebrosa especie de falsos profetas que incluso niega a su pandilla cualquier habilidad. En Ecuador, por ejemplo, Rafael Correa justifica imponer su “reelección indefinida” en el poder, argumentando que de no ser así estaría en peligro la “revolución ciudadana”. Además del carácter egocéntrico y antidemocrático de tales aseveraciones, éste cabecilla neocomunista está diciéndole a sus acólitos que ninguno es capaz; pero también que la supuesta revolución ciudadana simplemente es él, al considerar que con su salida del poder la “revolución” pudiese dejar de existir.

 Estos politiqueros adictos a la demagogia, han provocado que Latinoamérica nuevamente retroceda en el avance para robustecer su democracia. Asombrosamente en la propia región algunos les reciben para dar conferencias. ¿Qué pueden aportar a la democracia Rafael Correa, Evo Morales, Nicolás Maduro o Daniel Ortega? En cualquier caso la única cátedra que esos individuos pueden dictar es la de cómo se destruye la democracia.

 Pensando en este tema me surgen varias preguntas: ¿Por qué Chávez, igual que Fidel Castro, antes de llegar al poder negó ser comunista? ¿Si los sistemas electorales de esas naciones latinoamericanas estaban supuestamente podridos, cómo fue que los cabecillas neocomunistas en Latinoamérica pudieron llegar al poder por vía electoral? ¿Sí en Venezuela no existía estado de derecho antes de Chávez; por qué después de su fracasado intento de golpe de estado, pasó poco tiempo en prisión; mas tarde fue candidato presidencial y se convirtió en presidente? ¿Cómo pudo ocurrir que dentro de un sistema electoral supuestamente podrido un marxista leninista y golpista frustrado, llegara a la presidencia?

 

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