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Apuntes y ecuaciones en el tablero

18 Jun

El viernes 16 de junio desde el teatro Manuel Artime, en la ciudad de Miami, el mandatario de los Estados Unidos anunció su política hacia Cuba. En la isla se llegó a ese día con múltiples interrogantes que iban desde la preocupación porque no se pudiera recibir las remesas, o se restringieran los viajes a Cuba de los cubanos residentes en Estados Unidos, hasta cartas públicas de cuentapropistas que solicitaban al presidente estadounidense no retroceder en el intercambio comercial pues consideraban que tal decisión afectaría al sector privado.
Las pautas anunciadas en este otro capítulo de relaciones eliminan el comercio con empresas vinculadas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y limitan el turismo estadounidense en la Isla. A la misma vez permite a las personas y entidades estadounidenses desarrollar relaciones comerciales con los negocios privados, y los cubanos podrán seguir enviando remesas a su familia y viajar a Cuba. El mandatario también confirmó que se mantendrá abierta la embajada estadounidense en La Habana y que no regresará la política de pies secos/pies mojados.
Por TeleSUR pudo verse en vivo el discurso del mandatario en cualquier hogar cubano. Desafortunadamente la traducción que realizó el canal fue pésima. Quizás resulte curioso que la televisión cubana a las 9:30 p.m. del mismo viernes retransmitió el discurso con el logotipo de Univisión. Entonces pude presenciar detalles importantes que gracias a TeleSUR me había perdido. Aunque la televisora venezolana puede anotarse el mérito: mediante ella se vieron rostros del exilio cubano y la sociedad civil de la isla presentes en el evento.
Donald Trump dejó abierta la posibilidad para negociar lo que denominó “un acuerdo mejor”. Para ello establece como exigencias concretas que los cubanos puedan ejercer en Cuba la libertad de expresión, asociación, reunión…que se liberen a los presos políticos, y la celebración de elecciones democráticas con supervisión internacional.
“Cuando los cubanos den pasos concretos, estaremos listos y preparados, y seremos capaces de volver a la mesa para negociar ese acuerdo, que será mucho mejor”, aseveró Trump.
El canal para una negociación queda abierto. Universalmente se entiende como negociaciones aquellas donde las partes negocian, acuerdan, cumplen, ganan y pierden a la vez. Jamás ha sido categorizada como negociaciones una lista unilateral de obsequios.
Desde el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos al gobierno cubano le fueron condonados casi 45 000 millones de dólares por el Club de París, Rusia… y demás acreedores. A La Habana llegó no sólo la pasarela de Channel en el Paseo del Prado, también desfilaron gobernantes, políticos, diplomáticos, cruceros y hasta los Rolling Stone. Raúl Castro fue recibido con el más alto protocolo en Francia. La Unión Europea tomó un nuevo rumbo al abandonar la Posición Común que tenía como objetivo promover los derechos humanos y la transición hacia la democracia en Cuba. Obama visitó la mayor de las Antillas. El Papa estuvo dos veces en la Isla. Hubo otras buenísimas noticias. Ascendió el turismo, que es la segunda industria más importante de la economía cubana, situándose cerca de los 4 millones de turistas en el 2016. Pero a finales de ese mismo año Raúl Castro anunció que la economía cubana había decrecido. Nadie explicó ni preguntó cómo el segundo reglón económico del país tuvo un ascenso enorme y a la misma vez la economía nacional exhibió números dañinos.
Tanto Mariano Rajoy, presidente del gobierno español, como el Rey de España, hace unos meses anunciaron que viajarían a Cuba.
En el período de dos años y seis meses, en la mayor de las Antillas crecieron varias realidades. Entre ellas se encuentra el eterno y justificado temor de la familia cubana cuando el hijo, el primo, el padre, la madre…dice: Yo pienso, y al expresar mi criterio no abandonaré la sinceridad. Desde diciembre del 2014 hasta la fecha, se acrecentaron los dolores de cualquier familia cubana cuando alguno de sus miembros vivenció las consecuencias que acarrea pensar y expresarse. La llegada de inversionistas extranjeros no impidió las estampidas migratorias de cubanos hacia Estado Unidos o cualquier otra latitud. Los acontecimientos con los cubanos varados en Costa Rica permanecen en la memoria. Las empresas extranjeras no pueden contratar directamente a los trabajadores cubanos. Y para la construcción del lujoso hotel en la Manzana de Gómez se importaron obreros hindúes. Los cuentapropistas de diferentes sectores siguieron y siguen sin contar con un mercado mayorista, aunque los controles, regulaciones, inspecciones, requerimientos, impuestos y demás… se realizan como si existiera tal mercado. Pareciera que las frágiles iniciativas privadas de los ciudadanos para las normativas y requerimientos son un mal necesario, un germen al que no se puede perder de vista. Continúa teniendo un precio elevadísimo para el ciudadano de a pie el acceso a Internet en los puntos de acceso Wifi o en las oficinas de Etecsa, la compañía estatal de telecomunicaciones y la única que existe en Cuba.
Recuerdo que tras el discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana, inmediatamente comenzaron las críticas al mandatario por parte del gobierno cubano a través de todos los medios de comunicación, los cuales por ley pueden ser únicamente propiedad del Estado y son regidos por el partido comunista. Uno de los más recurrentes ataques consistía en que no se podía olvidar el pasado. Nunca dejaron de insistir en que Obama y su administración solamente buscaban intervenir en los “asuntos internos” de la Isla. Después del discurso de Trump en Miami, una de las opiniones en los medios de comunicación cubanos es que con sus palabras el presidente estadounidense retrocede, vuelve al pasado. Al violinista que tocó su instrumento en el Manuel Artime, le llaman “el hijo de un batistiano”. No se han sepultado en el vocabulario oficialista los mismos términos utilizados durante 58 años: mafia y gusanera, asalariados del imperio, vende patrias, reaccionarios, traidores que abandonaron su país…
Muchas veces escuché decir a simpatizantes, amigos, admiradores y a críticos del gobierno de Cuba, que las medidas, las “reformas”, no avanzaban más, ni eran más amplias, por impedimentos y frenos que le imponía a Raúl Castro su hermano, y que el octogenario general era un hombre pragmático…
El presidente de Estados Unidos no fue el único orador el viernes pasado. También recibieron vítores de los asistentes el congresista Mario Díaz-Balart, quien mencionó y reconoció a Bob Menéndez, senador Demócrata por New Jersey que estaba entre los invitados; Marco Rubio senador Republicano de Florida, el gobernador Rick Scott y el vicepresidente Mike Pence.
El discurso de Trump no gustó al gobierno cubano. En la emisión estelar del único noticiero nacional de televisión en Cuba fue leída por el locutor del noticiario una respuesta gubernamental a las palabras de Donald Trump. Raúl Castro, que prometió dejar el cargo en el 2018, hasta el momento no ha ofrecido una declaración personal.
Otro capítulo ha iniciado en el 2017 en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, y la coyuntura actual no es igual a ninguna otra, ni siquiera a la que existía en la década del 90. Una sencilla observación así lo indica. Hay autócratas ausentes, dicen algunos. Los nombres, los vivos, los difuntos, de hoy, no son los mismos de momentos pasados, dicen otros. El contexto actual tiene su propia dinámica y tono. América Latina despide al socialismo del siglo XXI. Venezuela colapsó y Nicolás Maduro agota los malabares para permanecer en el poder sin lograr que las multitudes abandonen su voluntad de emprender un rumbo cuyo destino sea la democracia y el retorno de la esperanza. En China y Rusia la palabra “regalado” se murió para sus gobernantes, no la usan ni con sus mejores amigos.
En Cuba anualmente unos 2 mil millones de dólares son utilizados para importar alimentos, pero los cubanos necesitamos las remesas para, entre otras cosas, servir un mejor plato de comida en la mesa. Los zapatos y hasta las medias vienen de “afuera”, como envío de la generosa familia que se fue. Y es común escuchar en el ciudadano común, algunos deseos que olvidan una verdad: Hay soluciones y esperanzas que nunca podrán venir de otro sitio que no sea de “adentro”, por muy importante, útil y generosa que sea cualquier solidaridad.

 

El presidente de Estados Unidos, no fue el único orador en el Manuel Artimes, también recibieron vítores y aplausos de los asistentes el congresista de origen cubano Mario Díaz-Balart, quien mencionó y agradeció a Bob Menéndez, senador Demócrata por New Yersey que estaba entre los invitados, Marco Rubio senador republicano de Florida, el gobernador de ese estado y el vicepresidente Micke Pence.

Desfiguraciones

12 Feb

Transcurre el segundo mes del nuevo año y el mundo ya no sólo parece patas arriba. Los temores emergen como síntomas de un síndrome preocupante en el que paradigmas valiosos parecieran correr el riesgo de romperse, o al menos sufrir quebrantamientos irreparables. Que no se perciba la descomposición misma y sus riesgos, así como abandonar virtudes, es una ceguera peligrosa cuyo único destino será el salto al vacío.

La ebullición se expande. Me asombra notar medios de comunicación, históricamente respetados por su seriedad, observando con un ojo y para un lado-y a veces con la visión nublada o la retina medio dañada. También asombra ver gestos inauditos, expresiones incendiarias, impensables en democracias sólidas, así como el escándalo comprensible pero mendaz cuando la bulla ocurre dependiendo de quién la provoca, o contra quién sea. Cuando los mismos motivos, o realidades similares, no causan igual bulla, algo luce raro. Poseer convicciones democráticas implica tener comportamientos, tendencias y gestos coherentes con esas convicciones, y que todo ello se note. “La mujer del César no sólo tiene que ser honrada, además debe aparentarlo”, sentencia un viejo refrán.
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Sin nombre y sin palabras

15 Ene

“Con lo mismo, por lo mismo y para lo mismo”, una expresión así o similar a ella he podido escuchar en muchas ocasiones. Desde el 12 de enero de 2017, ha retornado dicha frase a mi mente; quizás porque noto que los argumentos con los que se eliminó la política “pies secos/pies mojados”, y que se emiten para entender la decisión de Obama, pueden también utilizarse en iguales decisiones, con los mismos argumentos, por los mismos motivos, y para lo mismo, aunque no sean cubanos los afectados. Percibo, además, que para algunos, determinaciones y argumentos iguales causarán escándalos… a veces, y otras veces serán “entendibles”.

Pienso, y sin ninguna duda, que compete a los cubanos y solamente a los cubanos solucionar lo que corresponde en la patria. Pero si aquel es un argumento para no permitirles la entrada a Estados Unidos o cualquier otro sitio, ¿entonces para los seres humanos de cualquier otra nacionalidad será útil a mediano, corto, o largo plazo que los deporten por ilegales o indocumentados, para que en sus respectivos países ellos deroguen las causas que les obliga a mudarse a territorio extranjero, por ejemplo: la violencia, corrupción, el narcotráfico, terrorismo, crimen organizado, las mafias de todo tipo y etcétera? ¿Por qué sin tener pies secos/pies mojados, ocurren tragedias dolorosas debido a la emigración, y continúan los traficantes de seres humanos aprovechándose de los inmigrantes, y no se han solucionado las causas que motivan buscar un destino mejor en tierras extranjeras?¿Desde esa misma “lógica” sería “entendible” que no se permita la llegada de emigrantes sin visa a Europa, o Estados Unidos, o Australia, para que se queden en sus respectivos países y combatan el terrorismo, los males existentes, y solucionen lo que daña a sus naciones?

Sin pies secos/pies mojados, sin Ley de Ajuste, personas de diferentes nacionalidades emigran en masa. ¿Por qué los cubanos no seguirán emigrando?,¿acaso en eso los cubanos sí serán excepcionales, y no tendrán los mismo motivos ni serán iguales a los demás?

El hombre nuevo construido en Cuba vive con su pensamiento en otro horizonte. El hombre nuevo que fue formado por el socialismo se caracteriza por ser un emigrante. Tal realidad es lamentable, pero como ese hombre nuevo se va por motivos económicos, ¿qué pasa con las rectificaciones, actualizaciones, que no evitan que se vayan tantos cubanos, especialmente jóvenes?

Dicen que la calidad de vida de los cubanos ha mejorado también por la política de la administración Obama. ¿Entonces, por qué hay que evitar la emigración cubana, ilegal y llena de peligros y riesgos?¿La calidad de vida de los cubanos mejora, sus oportunidades para prosperar crecen y la emigración no decrece?¿Cuba va mejorando y en diciembre el reporte oficial sobre la economía del país no lo indica?

Por otra parte, me duele como ser humano y como cubano, la situación en que se encuentran ahora mismo mis compatriotas: seres humanos, en cualquier sitio de América Latina, sorprendidos con la noticia de que ya no podrán ingresar a los EE.UU. Se me estruja el alma pensar en su situación, incluso cuando regresen y no tengan ni casa, porque la vendieron para costear su peligrosa y carísima travesía.

En cuanto al traspaso de culpas o responsabilidades patrióticas:¿por qué hoy y ayer, desde 1959 y hasta hoy, los cubanos seguimos sin remediar lo que corresponde? Habrá múltiples respuestas y diversos razonamientos. “Hoy haces falta aquí, en Cuba”, esa consideración se puede decir hoy, ahora, como mismo se pudo decir ayer, antes; desde 1959 hasta la fecha. No veo cómo ayuda a la Patria responsabilizar siempre y únicamente a otro, sea extranjero o nacional.

Mientras tanto, y hasta el momento, continúo siendo un joven que vive en Cuba y no piensa en irse. Pero esa es una decisión personal, intransferible, que no tengo derecho a imponer. Cuando, en algunas ocasiones, parece que mi realidad me agota, me animo creyendo que ese parecer es una equivocación mía, y recordando que la paciencia existe.

Petro en días egipcios

4 Dic

Me acosté temprano la noche anterior. En La Salud, la fiesta del maní inició el mismo viernes, pero esa noche no quise ir al parque. A las 6:20 a.m. del sábado 26 de noviembre no fui yo quien respondió al teléfono. Quizás por el silencio de aquella mañana y sin saber que la fiesta del pueblo había terminado el mismo día que empezó, escuché perfectamente el final de la llamada telefónica. Me levanté de un tirón, corrí hasta la sala y encendí el televisor. ¿Otro rumor? Allí estaba la noticia. Raúl Castro leyó el comunicado oficial para informar sobre la muerte de su hermano. Pero no fue eso lo primero que vi, sino el rostro de la locutora en la televisión nacional. Se decretaron nueve días de duelo. Estuve de pie largo rato, caminando de un lado a otro. Las colillas colmaron el cenicero, y bebí café muchas veces. Miles de interrogantes surgían. Pensaba en muchas cosas  y en tanta gente.

“No te demores”, dijo mi madre mirándome a los ojos y yo observaba su rostro. Ella prefería que no saliera de la casa. Pero como de costumbre fui a comprar el pan. En el parque no quedaban rastros de los quioscos de venta, ni las distracciones para los niños que montaron los cuentapropistas. La orden de detener la música y recoger fue inmediata. La Salud, pasó de la algarabía que causa cualquier fiesta popular, la intensidad del sonido y el baile, a otro ambiente. La presencia de la seguridad del estado fue más visible desde que llegó la orden de suspender la fiesta. Mientras caminaba por la calle no escuché ningún comentario entre la gente sobre el fallecimiento de Fidel Castro.Tampoco los seguidores del difunto estaban desgarrándose las vestiduras. No había lugar para la espontaneidad. Parecía que los dolientes esta vez también debían esperar la orden, orientación y organización que mandasen desde arriba. En la televisión se veía a las personas llorando.Y los Estados Unidos fue el coprotagonista de los audiovisuales transmitidos para homenajear al fallecido. Ni la esposa ni los hijos ofrecieron declaraciones. La crisis de octubre, los discursos, el combate, las escuelas al campo, el enfrentamiento con los Estados Unidos… así se exaltaba a quien pasó, ininterrumpidamente, cinco décadas en el poder y desde hace diez años su hermano sustituyó. En la televisión no veíamos expuestas las cenizas en el Memorial José Martí, de La Habana. Desde la fila las personas saludaban una foto de Fidel Castro joven y con fusil. La guardia de honor era a cada lado de esa imagen.

En La Salud, la galería de arte Américo Cruz,  Centro Obrero, fue pintada con rapidez, y tanto allí como en las escuelas se habilitó el espacio para escribir las condolencias y plasmar la firma de compromiso con el concepto de revolución acuñado por Fidel Castro. Dicen que un carro fúnebre recogió las coronas de flores y la foto a la que rendían tributo en la galería de arte.

Las restricciones a la venta de bebidas alcohólicas; la prohibición de escuchar música; la misma programación por todos los canales y con el mismo tema; periodistas vestidos de negro durante nueve días, aunque en mi país no suele usarse el color de la viudez ni por la muerte de un familiar. Cuentan que durante uno de estos días por algún botón erróneamente presionado se vio, poco antes de comenzar el noticiero de la 1 de la tarde, el diálogo de dos locutores que comentaban su desacuerdo con no ofrecerel saludo habitual a los televidentes. En la mesa redonda un conocido intelectual argentino considera hipócrita el pésame de Mariano Rajoy. Randy Alonso, el conductor de aquel programa, calificando de sin cerebro a los cubanos en Miami. Rafael Correa ofendiendo durante su discurso, en la Plaza Cívica José Martí, a los cubanos que residen en Estados Unidos, es decir,a familiares, amigos, antiguos compañeros de estudio, o antiguos vecinos de la multitud a la que se dirigía. El gobernante chino y Vladimir Putin fueron dos de los ausentes esa noche en la Plaza. Maradona con su peculiar articulación diciendo que Fidel era su segundo papá. Los niños aparecían recitando alguna poesía y afirmando su compromiso revolucionario. Un hombre aseguraba que debió morirse él y no el Comandante. No faltaron los vehículos para la transportación de quienes por su centro de trabajo fueron trasladados para estar a ambos lados de la carretera cuando pasara la caravana con las cenizas. La gente acudiendo al “paquete” para ver programas televisivos: novelas mexicanas, películas, teleseries estadounidenses, la Voz de España, dibujos animados para los niños… mientras los medios transmitieran la programación especial. Esos también son algunos rasgos de los nueve días del duelo.

En Miami, y no sólo en esa ciudad, los cubanos se han expresado. El exilio celebra. Fuera de Cuba es posible observar lo que sucede dentro de la isla. Aquí, la televisión, la radio, la prensa, transmite o pública, según las ordenanzas del partido comunista. Un coro inmensamente silencioso es un signo expresivo. Tres generaciones de cubanos han experimentado las incidencias de Fidel Castro. Detrás de las puertas y dentro de la intimidad de los hogares, se expresa, y habrá acaecido, durante estos días, aquello que sus moradores han querido. Es propiedad personal e intransferible de cada familia los susurros, y la informaciónde si en la casa hubo botellas que se descorcharon, aquellas que permanecían guardadas o que repentinamente se compraron-en Cuba el mercado negro existe y sus servicios y ofertas son más asequibles que los del sector estatal.

Todos los seres humanos del polvo venimos y al polvo volvemos. Para los cristianos, al morir se acude a la presencia de Dios y existe un juicio final donde son juzgados, por el Altísimo, los hechos que realizamos durante nuestra vida. Dios es misericordioso pero también es justo.

 

Las cenizas de Fidel Castroestán en Santa Ifigenia. Los restos de José Martí reposan en el mismo cementerio.“Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado a pensar y hablar sin hipocresía…”, así escribió el Apóstol de la independencia cubana en la Edad de Oro, libro cuya lectura es recomendada a los niños. Martí soñó una república con todos y para el bien de todos.“La Historia me absolverá”, así llamó Fidel Castro a su conocido alegato, ¿con anterioridad alguien usó una frase igual o similar al nombre de dicho alegato? Desde hace 57 años en Cuba se instauró un régimen con el partido único y para el partido único y pensar distinto al máximo líder convierte al individuo en anticubano, gusano…

Observando las loas; constatando que el culto a la personalidad no es una práctica exclusiva de Corea del Norte y notando todo lo que ha ocurrido, cualquiera imaginaría, desde ya, bustos, estatuas…No obstante, en Santiago de Cuba, ayer sábado 3 de diciembre, Raúl Castro declaró que por voluntad  de su hermano no se permitirá nombrar sitios públicos con el nombre de éste, ni habrá estatuas… etcétera.

Los padres de estudiantes recopilan las ediciones del periódico Granma, porque serán muy útiles a sus hijos para las pruebas finales del curso escolar y los exámenes de ingreso a la universidad. El partido seguramente se ocupará del tratamiento a la figura de su líder en las escuelas y fuera de ella. Comenzarán los rezos fidelistas. La liturgia revolucionariairá despidiéndose de Marx y Lenin, para adoptar totalmente la gramática del fidelismo.Se publicarán libros, manuales… A partir de ahora todo lo que salga mal será “porque Fidel no está”, esa pudiera ser la coletilla de sus seguidores.

Terminan algunas dicotomías, y los relatos del “policía bueno o policía malo”. Los raulistas,ya no tienen el argumento de que las reformas no avanzan porque en la mansión de Punto Cero un anciano no quita el pie del freno.Raúl Castro no conoce una vida sin que su hermano ordene, juzgue, impulse, dictamine y evalúe las decisiones. Pero Raúl Castro, no muy lejos de los noventa años, ahora ha quedado en una condición similar a los huérfanos y cobijarse a la sombra del hermano le servirá para llenar todo vacío, incluyendo el ideológico, la ausencia física del símbolo. Por otro lado, los camaradas de la Sierra, el Moncada, prácticamente pudieron compartir la misma cuna y el almanaque no tiene pausas.¿Cuán necesario será para Raúl Castro el fidelismo?

En Cuba hoy, quizás como nunca antes, las preguntas abundan. Un signo de interrogación se nutre de la incertidumbre extendida, y el mismo apellido rige los destinos del país, controla el poder, desde el año 1959.

Que la Virgen de la Caridad ruegue por nosotros. Y que Dios escuche.

Petro

Qué se haga la luz

20 Nov

Las paladares, considerado el negocio más próspero en el ámbito de los trabajadores por cuenta propia, en diferentes sitios del país están sufriendo controles gubernamentales que exigen a sus dueños trabajar como si en Cuba existiese un mercado mayorista. Y por otra parte el Bastión 2016, es decir, la realización de ejercicios militares utilizando  recursos que serían muy útiles en las zonas orientales que sufrieron la arremetida del huracán. Hasta los locutores del noticiero nacional aparecen vestidos de milicianos.  Así llega otro fin de semana a la patria de Martí, con incertidumbre y en un precipicio muy oscuro. Desde el poder no hay signos esperanzadores para los ciudadanos que día a día libran una epopeya intentando servir en la mesa familiar algo de comida.

Los cubanos estamos envueltos por una realidad en la que existen elementos llamativos: estancamiento, desesperanza, indiferencia, apatía; más de lo mismo. Parece que lo novedoso en mi país es la intensidad de la represión hacia quienes seamos sinceros en nuestras expresiones y coherentes con nuestro pensamiento. Pero, verdaderamente eso no es novedad. Hace ya casi sesenta años -se dice fácil pero se vive muy diferente- que la pluralidad en mi patria está prohibida.

Ante el desbarajuste nacional, largarse del infierno sigue siendo la solución por la que mayoritariamente optan los ciudadanos.¿A un cubano, especialmente a un joven,que le motivaría a quedarse en Cuba?

Un país paralizado, literalmente paralizado, sufre el presente y no encontrará futuro. Una sociedad resignada es una sociedad atada al fracaso y sin ánimo para recomponerse. Ojalá nada de ello tenga relación con Cuba.¡Ojalá! No obstante, mi país necesita un rayito de luz que nazca desde adentro. Afortunadamente hay cubanos que insisten en soñar una Cuba mejor, aunque hasta en Roma notemos el silencio ante nuestras tristezas – y me duele, me duele profundamente, notar las rarezas hacia Cuba de Roma, o La Habana. Sin embargo, el hambre no es silenciosa, las consecuencias de la opresión tampoco, ni la miseria -no me refiero solamente a la miseria material- ni el dolor, incluyendo el de aquel que ignora, o prefiere no ver, el pantano en que se encuentra su realidad. La aparente quietud de una nación que sufre no significa simpatía por el dolor, ni apoyo a sus causas.

Este culebrón, cada día más desgarrador, no es lo que merece el pueblo cubano.

Dios nos bendiga y que la Virgen ruegue por Cuba.

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