Tag Archives: pentecostés

Venezuela, Iglesia y esperanzas

4 Jun

La Iglesia en Venezuela huele a oveja y está junto al pueblo. El clero ha permanecido fiel a su misión, a pesar de los riesgos. Los obispos, el Cardenal… de la Iglesia venezolana, han ofrecido lecciones de buen pastor, mediante sus pensamientos, palabras, obras; y sin omisión. También hay laicos, Pueblo de Dios, obrando por el bienestar de su tierra. La Iglesia Católica en aquel país sangra con las ovejas; se ha convertido en una especie de hospital de campaña para acompañar, proteger, alzar la voz. Y en recientes mediciones de opinión supera el 70% de adhesiones y confiabilidad, frente al 30% acumulado por todos los partidos políticos juntos. Hoy, en Venezuela, será difícil encontrarse un templo católico vacío o semivacío, que sin ser lo mismo es igual de doloroso para cualquier feligrés cuando ama a su Iglesia. La Conferencia Episcopal Venezolana no negocia su defensa de la dignidad humana, ni se acomoda en el desbarajuste.
Maduro, que insiste en llamarse el primer presidente chavista, quiere cambiar la misma constitución “chavista” que hasta hace días calificaba como la mejor del planeta. Para tal propósito, aquel señor de gesto poco agraciado y tan proclive a las griterías omite la convocatoria a un referéndum donde el pueblo decida si quiere una asamblea constituyente. Entre venezolanos al último de los malabares del gobierno se le denomina “la prostituyente”, porque consideran que no es la solución para salir del colapso. El gobernante que confundió el milagro de Cristo al multiplicar los panes y los peces, ha logrado conducir a su país a una crisis humanitaria sin parangón en la historia venezolana. Los logros del madurismo son la multiplicación de las crisis en todos los ámbitos. Si Maduro amara más a su patria que al poder ya hubiera convocado a elecciones libres y limpias. La solución electoral, pacífica y legítima, no es aceptada por el autócrata y su equipo, aunque según ellos gozan de un respaldo popular abrumador.
No obstante, lo que pueda acontecer en Venezuela ya no parece depender, necesariamente, del acrecentamiento o intensidad de la represión. Las arremetidas de los cuerpos represivos contra los ciudadanos no han detenido las manifestaciones. A Maduro y su séquito les quedaría apostar a que los ciudadanos se cansen y disminuya su presencia pacífica en las calles. Tal apuesta es un síntoma de debilidad. Pero en Venezuela hay multitudes que no se han resignado. Los venezolanos decidieron que no permanecerían como espectadores ante sus desgracias. Y han sido muy duras las consecuencias. Sin embargo, retomar el rumbo democrático está en manos de los ciudadanos que obran pacíficamente para obtener los derechos -y las esperanzas- que el socialismo del siglo XXI les robó. El paso del tiempo significa mayor desventaja para el régimen mientras no decaiga la voluntad ciudadana. Abandonar la acción pacífica después de tantos muertos, después de todo lo que ha sucedido, sería el entierro de la oposición, el fin de la esperanza, y la perpetuidad de la autocracia.
Que en este domingo de Pentecostés el Espíritu Santo derrame todos sus dones y carismas sobre Venezuela. Allí la Iglesia sigue viva y sale a las periferias.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: