Epístola desde la letrina

26 Mar

Epístola desde la letrina

Petro, el yo extinguido, y las orugas en el espejo

12 Mar

Petro un día despertó sin bostezos. Y notó que siempre hablaba en plural. También, por primera vez, pudo percatarse que con sus vecinos ocurría lo mismo. Nunca antes se había preguntado por la intervención del nosotros en su vocabulario. Este hallazgo no fue la causa de que se sintiera como una cucaracha, sino descubrir que como tal se había comportado y así lo trataban y trataba él a los otros. ¿Hasta en este instante en el que se devela lo inaudito? Petro ya despierto se enredó en una pesadilla. Después de tanto tiempo todo se había esclarecido y, a veces, tanta refulgencia puede dejar turulato al individuo. Tal revelación jamás sería la gran noticia, pero lo cierto era que el singular ya había desparecido, y fue extinguido no por el plural, sino por la acción colectiva, aunque inducida por individuos, para desaparecer al individuo mismo y solamente favorecer a un mortal.

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Petro y Emeregida

26 Feb

-No hay nada más importante que la familia- dijo Petro cabizbajo. -Cuando se esfuman las ilusiones y todo ha perdido sentido, es cuando a veces algunos notan que no hay nada más importante. Te rodean muchas cosas y la vida es rara, pero adentro, despojando de ornamentos la verdad, rompiendo la cáscara, puedo notarlo: no hay nada más importante que la familia. Lo demás siempre es corto, estrecho, aunque parezca valioso y haga falta. Nada es más importante que los besos de tu familia, el abrazo tuyo a la familia. Mirarás a un lado y a otro, encontrarás rumbos, colmarás virtudes que sólo a veces lo son…y quizás no lo notes y la vida pase, pero lo más importante es la familia. No habrá lagrimas más amargas, ni llanto más terrible aunque sea silencioso, no habrá sonido más triste que el suspiro de una despedida. La familia es muy importante: al final, al principio, y después y antes, es lo valioso, junto a los amigos verdaderos. Perdona si te parezco loco.

Emeregida escuchaba a Petro, pero deseando que terminara de pronunciar el último fonema para levantarse. Agarró el abrigo mientras caminaba y después de irse la puerta permaneció abierta.

-No lo entiendes aún.Quizás no lo comprendas jamás. No sé exactamente cuándo fue el instante en que lo aprendí. Espero que no lo aprendas tarde. Ojalá pronto, a tiempo, estas palabras dejen de parecerte la cursilería de un culebrón.

Emeregida ya no estaba allí. Parece que huyendo del frío se alejó muy rápido y otra vez no escuchó. Tampoco oye cuando está cerca.

Petro volvió a gritarlo:

Desfiguraciones

12 Feb

Transcurre el segundo mes del nuevo año y el mundo ya no sólo parece patas arriba. Los temores emergen como síntomas de un síndrome preocupante en el que paradigmas valiosos parecieran correr el riesgo de romperse, o al menos sufrir quebrantamientos irreparables. Que no se perciba la descomposición misma y sus riesgos, así como abandonar virtudes, es una ceguera peligrosa cuyo único destino será el salto al vacío.

La ebullición se expande. Me asombra notar medios de comunicación, históricamente respetados por su seriedad, observando con un ojo y para un lado-y a veces con la visión nublada o la retina medio dañada. También asombra ver gestos inauditos, expresiones incendiarias, impensables en democracias sólidas, así como el escándalo comprensible pero mendaz cuando la bulla ocurre dependiendo de quién la provoca, o contra quién sea. Cuando los mismos motivos, o realidades similares, no causan igual bulla, algo luce raro. Poseer convicciones democráticas implica tener comportamientos, tendencias y gestos coherentes con esas convicciones, y que todo ello se note. “La mujer del César no sólo tiene que ser honrada, además debe aparentarlo”, sentencia un viejo refrán.
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Escena mediocre

29 Ene

(En algún lugar, cuyo nombre es mejor ni saber porque todo el mundo lo conoce. Petro no está sentado. Petro no ha fumado, ni fumará. Petro es un tipo sin tabaco)

Petro: Además de esclavo, también tengo que ser más estúpido.¿No basta con parecer un bicho mutante, en una jaula apestosa, saturada de cerebros mediocres, pensamientos asquerosos, vidas putrefactas… y abundancia de estupideces?  (Pausa) ¡Y esta mosca posándose en mi cabeza! ¡Ay coño! (Transición) No me da la gana. No me da la gana. No me da la gana. No quiero. No me da la gana. (Transición) ¡Qué feo todo! ¡Ay,qué horror! Feo los cerebros, y cerebros con neuronas paralíticas; hablan feo, visten horrible, y no piensan. Y como no piensan, ¿qué carajo van hablar? ¡Ay qué horror!  Esto es una cloaca.

Esmeregida: (Terminando de lavarse la cara) Vomita en el hueco.

Petro: ¿Y tú crees que se te quitará el tufo lavándote la cara? No voy a vomitar. Si vomito por cada cosa asquerosa de esta cloaca, me deshidrato. No me da la gana. ¡Ay, qué horror! Mejor enjuágate el cerebro para que no te infestes. Es un síndrome contagioso, se propaga. ¿Luz? ¿Qué luz? Esmeregida, si no funciona la neurona, no funciona el cerebro, ¿qué luz van a tener? ¿Un apagón neuronal proyecta luz? Te contagiaste. Hueles a gorgojo.

Esmeregida: Apaga la luz cuando te duermas.

Petro: ¿Y en esta cloaca alguna vez se estuvo despierto? ¿Quieres más oscuridad? ¿Qué luz hay en una cloaca, Esmeregida? (Pausa) ¡Ay esta mosca, coño!

Esmeregida: Estás paranoico.

Petro: Loco hay que estar para seguir cuerdo en esta cloaca asquerosa. ¡Ay, qué horror! Los únicos cuerdos aquí son quienes parezcan locos. En una cloaca el loco está cuerdo y la cordura es cosa de locos.(Transición) ¡Ay, que feo lo hacen todo!

Esmeregida: Petro,apaga la vela, duérmete y mañana se te quitará el mareo. Estás muy mareado.

Petro: Quiero orinar.

Esmeregida: Aguanta un poquito y orina en el mismo huecopara que al menos cambie la peste. Estamos en una cloaca.

Petro: ¿Cómo una cucaracha?

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