La nueva castro-candanga: la “revolución” es de merengue

27 Sep

Tengo el gusto de anunciar que los voceros del régimen imperante en Cuba sugieren que la “revolución” es de merengue. En todos lados y por todas partes, en cada uno de los medios de incomunicación y desinformativos, en Cuba,  propiedad de quienes ostentan el poder hace 57 años, a quienes les han condonado múltiples deudas, a quienes se aproximan las democracias del planeta y con quienes hasta el gobierno de la República Checa acaba de firmar un acuerdo para nuevas y mejores relaciones; allí, en esos instrumentos de propaganda del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, aparece por estos días una y otra vez la última candanga. En esta ocasión la histeria de la rancia izquierda caviar, en la isla, arremete contra la oportunidad de que los jóvenes cubanos puedan cursar un postgrado en gestión sin ánimo de lucro. Las becas son ofrecidas por una organización de la sociedad civil estadounidense, que como toda organización de la sociedad civil, en naciones democráticas, tiene la autonomía suficiente para tomar decisiones dentro del marco legal en que opera gracias al Estado de Derecho y no a un dictador, a un caudillo y su séquito.

Pero podemos ahondar más en esta castro-candanga, proveniente de la gastritis que sufre un régimen aburrido, decadente y poco ingenioso, que nuevamente acude a la gastada estrategia de intimidar.

“Lo que enmascara una Zanahoria” es un texto publicado en el periódico Juventud Rebelde. En él se afirma que la intención de las becas es “formar líderes de opinión que sirvan a sus fines imperiales y con ello intentar destruir desde adentro a la Revolución”.  Y aquí quizás tenemos una buena noticia, pues en Juventud Rebelde se sugiere entonces que la revolución es tan frágil que se “des merenga” si algunos jóvenes cubanos aprenden a ser gestores sin fines de lucro. Curiosa cuestión esta que me lleva a otra conclusión: la castro candanga se pone histérica porque hay gente que no está dispuesta a desarrollar “habilidades” de chivato para obtener una javita; no quiere ascender causando el mayor daño posible a otros, con el propósito de libar las mieles del poder, ganarse un viaje al extranjero para lucir como izquierda champan; y cuando apriete la tentación quedarse a recorrer las calles del mismo imperialismo que los voceros de la candanga, como autómatas sin iniciativa, por estos días reproducen.

Pero para visualizar el desgarre de las vestiduras de la horda “revolucionaria”, quisiera ir “sin prisa pero sin pausa”, como nos ha enseñado el pragmático presidente cubano, hombre de diálogo, individuo franco y promotor de la paz, el camarada dictador Raúl Castro.

La correas de transmisión del régimen, quizás ni se percaten pero están realizando un reconocimiento explícito del fracaso de su sistema de adoctrinamiento y lavado de cerebro en los centros educativos cubanos, cuyo objetivo es fabricar el hombre incondicional al partido, a la revolución, al socialismo y a todos los otros términos que solo expresan la misma cosa: el sometimiento de las personas a la esclavitud del totalitarismo imperante. De no ser así ¿cómo puede considerarse que si jóvenes cubanos estudian liderazgo y otros temas favorables al desarrollo de una imprescindible y legitima  sociedad civil pueden “destruir” a un régimen que se proclama popular, inmortal e invencible?

¿Es tan frágil la formación socialista que ofrece la escuela del socialismo y para el socialismo –única opción para los padres en Cuba- que puede diluirse por un puñado de jóvenes formados por el socialismo, cuando éstos aprendan a ser gestores sin ánimo de lucro?

La candanga, castro-comunista, intenta desvirtuar la realidad, pero con tanta tozudez que se daña a sí misma. Los intereses, privilegios y prebendas que reciben los más esclavos entre los esclavos, esos cuya labor es servir a los intereses del poder intimidando a sus hermanos, es decir, a los demás esclavos, les incita a amedrentar con amenazas implícitas, como todo esclavista, al considerar que quienes aspiren a dichas becas atentan contra lo “correcto”, lo cual siempre será aquello que dicte e imponga el amo: una familia y un grupito de sus socios; familia y grupito de socios cuyos hijos, nietos y otros allegados estudian en el extranjero sin rendir cuentas a quienes pagan sus estudios, los trabajadores cubanos. Pero en definitiva para el pensamiento del capataz y el dueño de la dote, a los esclavos no se les rinde cuenta, se les maltrata y ordena.

Afirman los voceros desinformadores que existe un “firme compromiso de los jóvenes cubanos de continuar junto a la revolución y su historia”. Son hasta simpáticos. ¿A qué jóvenes cubanos se refieren? Bueno, quizás a los miles de jóvenes cubanos que intentan abandonar el país anualmente en embarcaciones rudimentarias, capturados a diarios por agentes de la policía o la seguridad del estado, gracias a la delación de los chivatos locales.

Son miles los jóvenes, que andan por cualquier latitud del planeta huyendo del infierno en que el socialismo convirtió a Cuba, por obra y gracia del totalitarismo castro-comunista-esclavista. Y no huyen por leyes de terceros países, huyen por culpa de las leyes fallidas y las políticas fracasadas que impone el partido único y el totalitarismo vigente. Ese mismo partido incapaz de proporcionar dentro aquello que los cubanos buscan fuera de su patria.

Jóvenes también son el número indeterminado de los que mueren durante peligrosas travesías en precarias embarcaciones. Los miles que son devueltos por guardacostas estadounidenses, después de interceptarlos en alta mar, porque desean las oportunidades que los que dicen llamarse comunistas, no tiene la voluntad de brindarles, después 57 años de socialismo.

También son jóvenes los que contraen matrimonio por conveniencias, los que se prostituyen, los que justifican su huida como motivada por causas económicas para poder regresar a su terruño a ver a los suyos, y no comprometer a los que quedan dentro del infierno. En la esclavitud se vive con miedo hasta cuando te conviertes en cimarrón.

Son muchísimos los jóvenes que sobreviven en condiciones inhumanas, crueles  y degradantes en las alrededor de 200 cárceles castristas, y muchos de ellos están presos por delitos que solamente lo son en el totalitarismo, bajo el yugo de una dictadura, en la esclavitud; o por los delitos a que son empujados los seres humanos que sufren el totalitarismo, ante la escasez y mala calidad de los productos y servicios ofertados -cuando se ofertan- por el incapaz, ineficiente, mercado estatal, a pesar de las rectificaciones, los perfeccionamientos y las conceptualizaciones.

Jóvenes también han sido quienes se han comportado como capataces, muchas veces agresivos, esos que en los medios de comunicación se han desgarrado las vestiduras a favor del régimen militar, unipersonal, unifamiliar, de la dinastía castrista, y hoy se pasean por las calles de Miami, y otras ciudades del imperialismo y el extranjero. Pregúntenle a Juan Carlos Cremata, por ejemplo,dónde reside uno de los más activos durante la censura de la puesta en escena “El Rey se muere”.

Puede que sea altísimo el número de jóvenes optando por las becas ofrecidas, y por ello la castro-candanga fue activada, mediante las falsas “organizaciones de la sociedad civil socialista”, que antes se llamaban organizaciones de masa. Lamentablemente en toda esa pataleta esclavista se gastan los recursos de todo el pueblo, incluyendo los de quienes no apoyamos al esclavismo.

Parece que aprender a ser un administrador sin ánimo de lucro, constituye un peligro para el sistema cuyos legisladores, por ejemplo, son choteados popularmente por limitarse a levantar la mano para someterse a todo lo que ordenen desde arriba. Un circo es aquello que, aunque le llamen asamblea del poder popular, en ninguno de sus niveles es asamblea, ni poder, ni mucho menos popular. Solo se trata de un mediocre circo cuyas actuaciones ya nos la sabemos de memoria.

Pero hay otra arista que no puedo obviar y está implícita cuando los voceros desinformadores se preguntan “¿por qué el gobierno de Estados Unidos no solicita al de Cuba de manera legal las becas de la World Leaning?”

Las organizaciones de la sociedad civil son autónomas, pero eso es difícil de entender cuando gracias a la verborrea ahora se presenta a los C.D.R, por ejemplo,  como una organización de la sociedad civil. Quien ofrece las becas es una entidad de la sociedad civil, con la autonomía necesaria para operar dentro del marco legal en el que habita. ¿Es ilegal estudiar?

Pero ¿cuál es la mayor preocupación?  El régimen sabe que cualquier joven cubano pudiera aspirar a las famosas becas, si cuenta con los estudios vencidos que se requieren y un dominio básico del idioma inglés. Pero para aplicar a las becas ofrecidas, y al no mediar el régimen de la dinastía Castro, no se requiere incondicionalidad ideológica, no hace falta estar en contra del régimen pero tampoco aparentar ser comunista o estar a favor del régimen. Eso es doloroso para aquellos que se presentan muy dinámicos nombrándose  revolucionarios, socialistas e incondicionales, porque buscan acceder a una carrera, mantenerse en ella, y ascender para chupar prebendas. Saben los oportunistas que pareciendo incondicionales podrán aspirar a puestos de trabajo con mejores condiciones laborales y mejor remuneración, y lograr algún viaje al exterior para mejorar sus condiciones de vida, y llegada la oportunidad, cuando se les desbloque el amor por el consumismo, quedarse a vivir en el extranjero.

Esta nueva castro-candanga, son los gritos de una bestia salvaje que fallece. Pobre rol el de aquellos que se someten a tanta mezquindad y vociferan para agradar a la bestia moribunda. Basta de tanto circo, que no solo el Rey está desnudo,también lo está su séquito desinformativo e histérico.Empleen los recursos malgastados en una pantomima tan mediocrepara ofrecer dentro de la patria lo que los cubanos buscan desesperadamente fuera de ella. Así no deberán aparentar  que repudian, lo que muchos cubanos aprueban y desean en la isla; incluyéndolos a ustedes mismos, a ustedes los voceros histéricos. Dejen de actuar como fascistas, esclavistas, estalinistas, para simular  que defiendenlo que ni ustedes mismosse creen.

 

Yuslier Lazo Saavedra

 

El silencio imprudente ante la injusticia

25 Sep

Actualizar un fracaso es la mejor manera de tener un mayor fracaso. No se insiste en el error, no se insiste en el fracaso, ellos se abandonan para enrumbarse hacia el éxito. Pensando así es que cubanos nobles, gente llena de bondad, deciden caminar rumbo a la luz que crece al final del túnel, buscando un presente mejor, en el que quepamos todos,  y construir un futuro halagüeño para Cuba: la patria de todos los cubanos.

La esperanza fecunda no cabe en la estrechez de aquellos trucos o actos de magia que se espera acometan supuestos Batman, Harry Potter o Superman, los cuales solamente son atractivos personajes de ficción. La esperanza no es fecunda cuando se deposita en la inercia, en el corazón agotado, la voluntad quebrada, el pensamiento necio, o en aquella fantasía que promueve la esterilidad del inmovilismo e incita a esperar, simplemente a esperar, sin ni siquiera saber qué, cuándo, cómo o dónde. La esperanza es incierta e infecunda si niega la virtud de optar por construir el bien común con manos, alma y talento semejante al de un alfarero.

El silencio no es neutral ni útil, cuando confunde la prudencia con aquella voz ausente, omisión perenne, acción desconocida y sin resultados, ante la falta de bien. ¿Cuálsería la conducta humana correcta cuando sabemos que un ser humano, con las manos atadas y la boca amordazada, sufre abusos sistemáticos provenientes de un poder inmensamente superior? El ser humano que sufre semejante abuso se sentirá peor si pasamos ante sus sufrimientos sin ni siquiera referirnos a ellos, y sin mostrarle, al menos, nuestra compasión. De qué le servirá al que sufre, frente al cual pasaste conociendo su dolor, insinuarle más tarde que hablaste sobre sus dolores con el abusador, y ni siquiera le explicas qué dijiste; y peor se sentirá cuando no exista ningún resultado que le beneficie después de aquel “dialogo prudente”. De qué le servirá al que sangra que ante él mismo nunca menciones, ni reconozcas, los males que le aquejan y el daño de esos males. El silencio, callar, no es prudente en medio de una situación, circunstancia, o un contexto, de injusticia. Cuando las cosas están tan mal que no pueden ni decirse, parece más prudente disolver el silencio y obrar para enmendar tanto error; sanar tantas heridas; secar lágrimas; llevar certidumbre; cultivar paz; ayudar a romper las amarras; y salvar al abusado del abuso. El silencio en medio de la injusticia puede traer consecuencias iguales a los efectos más nocivos del cáncer. Es importante la transparencia y dejar claro que estás al lado del abusado y no indiferente ante el abuso. Y es necesario procurar que el abusado sepa, con claridad, que estás con él.

 

 

Obrar amorosamente por la convivencia implica ayudar a reconocer la pluralidad y no desconocerla; pero se desconoce a ésta cuando no existe el menor gesto hacia quienes personifican lo plural, son una parte de esa pluralidad y están en desventaja.

Obrar por restituir la amistad social implica riesgos para quienes sean protagonistas de tan noble obra, pero también disposición y riesgo en quienes promueven que otros obren por ella. ¿Ayuda el silencio ante quienes obran para restituir la amistad social? En medio de las consecuencias que conlleva restituir la amistad social bajo el yugo del totalitarismo, el silencio supuestamente prudente no es útil cuando ignore, no acompañe con obras, y sin omisión, a los que pagan un alto precio por ser protagonistas de aquella restitución. Restituir la amistad social no es posible sino se sale del totalitarismo, o sólo se transita al autoritarismo; y ello será muy difícil mientras el silencio imprudente acepta esas mutaciones tan destructivas. En el totalitarismo y su hermano el autoritarismo, nunca hay justicia. La primera injusticia, y fuente de todas las demás, es la existencia misma de ambos.

Pretender y obrar pacíficamente, y no desde la pasividad, por el cambio en paz, el cambio necesario en Cuba, por la libertad, no es un pecado ni debería parecer tal cosa; y tampoco entiendo por qué ello implicaría que un laico deje de tener “voz” dentro de la Iglesia, como me indicara alguien no hace mucho tiempo.

La imprudencia e irresponsabilidad de hacer silencio ante la injusticia lacera a quienes sufren. Un comportamiento así servirá para cualquier cosa, pero no para servir a los abusados.

Gracias a Dios yo creo en ÈL.

 

Apuntes para una charla

18 Sep

internet-cuba

 

Internet es un valioso instrumento de interacción entre los seres humanos que ha logrado establecer puentes entre distancias enormes. Si, un espacio libre para tender puentes, eso también es Internet; además del derecho a la libre comunicación e información y una herramienta indispensable para el progreso en el mundo de hoy.
Útil, para cualquier sociedad, es contar con las herramientas que ofrecen a los seres humanos las tecnologías de la información y las comunicaciones. Y esa es una cuestión importante: las nuevas tecnologías y las redes sociales son instrumentos valiosísimos. Percibir a Internet como algo que por sí mismo descargue o cargue la democracia, la libertad, no es una apreciación muy exacta. Internet es un instrumento para uso de los seres humanos.
Cuando pensamos enCuba y su conectividad, observamos a una sociedad que permanece aislada del acceso libre y asequible a Internet. Cincuenta pesos (2 c.u.c) la hora, es un precio altísimo para el ciudadano común que además no puede conectarse desde su casa sino en sitios que determina el régimen, mediante su monopolio de las comunicaciones representado por ETECSA. Cuando se conecta tampoco usted accede a los sitios que desee, sino a esos que el régimen no bloquea. Los cubanos seguimos sufriendo la desconexión y el control. Hoy en Cuba el único motivo por el cual el acceso a Internet sigue siendo un sueño, es porque la dictadura no quiere que la gente se conecte.
Para proveer mayor y mejor acceso a Internet, de forma asequible, a los cubanos, no hace falta “inversión estatal”. Bastaría con invertir la percepción del Estado omnipresente e interventor que tanto daño nos ha hecho. Sería suficiente con que el Estado no sea el obstáculo para que la iniciativa privada, nacional y extranjera, pudiese crear la infraestructura y proveer los servicios que el Estado es incapaz de generar y no quiere que se generen; servicios que si la maquinaria estatal los proveyera, nos costarían carísimo a los cubanos, ¿con el dinero de quién invertiría o invierte el Estado? Fuera viable y beneficioso romper con el monopolio, y el control absoluto del Estado es un monopolio peligroso, más aún si aquello de la “propiedad estatal” es una fachada que esconde el nombre de los verdaderos dueños: un apellido, una familia, un grupito de socios.
Los cubanos seguimos siendo tan seres humanos como el resto de la humanidad, por tanto, queremos y necesitamos acceso libre y asequible a Internet. Junto a ello también nos serviría de mucho, notar aquello que, por ejemplo, ocurre con la censura en China y Vietnam, cuyos regímenes son los que más se asemejan al que existe en Cuba, y no el que había en Egipto cuando la primavera árabe. En China, la segunda economía mundial, que recibe millones de turistas, existe una crudísima censura y represión de Internet, y en ese país están presentes importantísimas empresas extranjeras.
Confío que el ingenio de los cubanos logrará conectar a nuestra sociedad.Y sólo a pesar y en contra de los deseos de la dictadura es que Cuba logrará conectarse. Es cierto que para ejercer derechos no se pide permiso.

Todavía duele

12 Sep

Aquel día estuve en la beca. Parecería raro pero nadie nos dijo nada. Mis amigos y yo ensayábamos una puesta en escena y pudimos evitar que nos obligaran a ver la mesa redonda: el programa de la televisión nacional que, antes y ahora, no debate y en el cual las preguntas parecen ensayadas y las respuestas, cuando menos, acordadas; el mismo espacio televisivo que la gente no ve y del cual se burla.
Pero al amanecer, en el matutino, aquel individuo se paró ante todos los estudiantes, que como siempre debíamos formar al estilo militar, y nos comunicó que el imperialismo había probado su propia medicina. Detrás de él la subdirectora, los profesores de la asignatura Cultura Política, que era y es nada de cultura y todo de adoctrinamiento, con júbilo mediante los gestos de su cabeza asentían lo que dijo el director. No nos hablaron de las miles de víctimas, jamás nos contaron el dolor de la gente. Tiempo después si nos hablaban de las expresiones de la señora Hebe de Bonafini sobre el ataque a las Torres Gemelas. Jamás escuché de ellos una condena al atentado terrorista que acabó con tantas vidas. Varios jóvenes católicos y evangélicos esa noche, es decir al otro día del atentado, escondidos oramos por las víctimas, por las familias, por todos. En la escuela era prohibido rezar. Y si nos sorprendían juntos orando podía costarnos la expulsión. El mejor alumno del curso anterior, que fue el mejor expediente, el de mejor notas, estudiante de Artes Plásticas, se negó a ser militante de la Unión de Jóvenes Comunistas, era Testigo de Jehová y fue expulsado en 24 horas cuando no pudieron obligarle a ingresar en las filas de la juventud comunista: la juventud de Fidel, como decían algunos cuadros dirigentes.
Ayer, cuando ya ha pasado otro año después de aquel horrible día, en la televisión nacional todavía no percibo compasión por las victimas del 11S en New York.
Dios reciba en su Santa Gloria el alma de todas las víctimas y acompañe y ayude en su dolor a las familias. Dios nos ampare, ahora que el terrorismo parece tan común, como sufrir la gripe, y todavía existen evasivas, justificaciones y pretextos para “comprender” monstruosidades.

La Virgen ruega por nosotros

11 Sep

Patrona de Cuba

 

-Ven con nosotros a caminar, Santa María ven- así, cantando esa conocida pieza del cantoral católico en Cuba concluyó la Celebración de la Eucaristía en mi parroquia. Y ello después de exclamar: ¡Viva la Virgen!, y  aplaudir a nuestra Santísima Madre. A la misa del día 8 de septiembre también le antecedió una novena realizada en nueve hogares del pueblo. Cada día, en una casa diferente,nos reuníamos para rezar, meditar y venerar a la Patrona de Cuba.

El pasado 8 de septiembre los cubanos celebramos el día la Virgen de la Caridad, Virgen mambisa y Madre de todos los cubanos. Y es que a los cubanos la Caridad nos une; aquello de…“A Jesús por María”, no es sólo un eslogan agradable. Fueron días intensos y una celebración colmada de ternura.  Gracias Señor.

María del Cobre, con su imagen morena recibió las plegarias de toda Cuba, en Miami y en La Habana, en Madrid o en el oriente cubano, en Pinar del Río o Canadá, donde quiera que haya un cubano venerándola. La intercesión de la Madre de Dios es segura, y ella sabe cuánto le hemos rogado por la familia cubana, por el pueblo cubano, por Cuba. María jamás nos olvida. La Virgen sabe cuánto llora y sufre y sueñan sus hijos cubanos. A nuestra Madre rezamos, y a sus pies también ponemos la libertad de Cuba.

Virgen de la Caridad, ruega por nosotros.

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